
Siempre he sentido especial debilidad por los finales tragicómicos o también por los finales "inacabados", en los que todo se queda en el aire.
Esta semana pensé finalizar con un golpe de efecto dichoso, con una evolución: una micro-historia de crecimiento personal, cómo de forma fortuita una persona puede encontrar su lugar en la vida. Sé que he de ir podando texto... lo tengo en cuenta. Me apoyo mucho en la narración porque en la forma de exponer mi costumbrismo imaginario me resulta más fácil expresar y crear un clímax que sirva de antesala para el desenlace.
También pretendo sintetizar el dibujo, sin que ello suponga la pérdida de matiz orgánico que la línea pueda tener. Me interesa hacer un tipo de dibujo muy "humano".
Esta semana estoy más satisfecho.